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Todos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes.

En la Ciudad de México, Distrito Federal, reunido el Quinto  Pleno Extraordinario del IX Consejo Nacional del Partido de la Revolución Democrática, los días 07 y 08 de agosto de dos mil quince, en las instalaciones del  inmueble conocido Hotel Fiesta Americana, con domicilio Paseo de la Reforma No. 80, Colonia Juárez, Delegación Cuauhtémoc,  Ciudad de México, Distrito Federal, con la finalidad de dar cumplimiento con lo previsto en el artículos 93 y 312 del Estatuto vigente; y los artículos 44; 45; 46, y demás relativos y aplicables del Reglamento de los Consejos del Partido de la Revolución Democrática, y

CONSIDERANDO

I.    El artículo 41, base I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dispone que los partidos políticos son entidades de interés público, democráticos hacia su interior y autonomía en su organización política., que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan y mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo.

II.    El artículo 116 del Estatuto establece que el Congreso Nacional es la autoridad suprema del Partido. Sus acuerdos y resoluciones son inatacables y de cumplimiento obligatorio para todas las organizaciones y órganos del Partido. Asimismo el artículo 121 del Estatuto establece como la principal atribución del Congreso Nacional la de reformar total o parcialmente el Estatuto, la Declaración de Principios y el Programa del Partido, así como resolver sobre la Línea Política y la Línea de Organización del mismo.

III.    Los días veintiuno, veintidós, veintitrés y veinticuatro de noviembre de dos mil trece, tuvo verificativo la celebración del XIV Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática en Oaxtepec, Estado de Morelos, en donde se aprobaron el nuevo Estatuto, Línea Política, Declaración de Principios y Programa de Acción del Partido de la Revolución Democrática.

IV.    El día 4 de marzo de dos mil catorce,  en sesión extraordinaria del Consejo General del Instituto Federal Electoral, se declaró la procedencia constitucional y legal del  Estatuto y documentos básicos del Partido de la Revolución Democrática, conforme al texto aprobado por su XIV Congreso Nacional Extraordinario, celebrado los días veintiuno a veinticuatro de noviembre de dos mil trece y de conformidad con los Considerandos de la presente Resolución.

V.    Que los artículos 90 y 93 del Estatuto vigente establecen que el Consejo Nacional es la autoridad superior del Partido en el país entre Congreso y Congreso y que, entre sus funciones se encuentran formular, desarrollar y dirigir la labor política y de organización del Partido en el país para el cumplimiento de los documentos básicos y las resoluciones del Congreso Nacional.

VI.    Que el Partido de la Revolución Democrática es un partido político nacional de izquierda, constituido legalmente bajo el marco de lo establecido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyos fines se encuentran definidos con base en su Declaración de Principios, Programa y Línea Política, mismo que se encuentra conformado por mexicanas y mexicanos libremente asociados, pero con afinidad al Partido, cuyo objetivo primordial es participar en la vida política y democrática del país.


VII.    Que el Partido de la Revolución Democrática desarrolla sus actividades a través de métodos democráticos ejerciendo, desde la perspectiva de los derechos humanos, los derechos políticos que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en específico por lo dispuesto en el artículo 1o. de dicho ordenamiento. El Partido de la Revolución Democrática no se encuentra subordinado de ninguna forma a organizaciones o Estados extranjeros.

VIII.    Que la autonomía interna del Partido reside en sus afiliados, quienes poseen plena capacidad para determinar los objetivos, normas, conductas y dirigencias que regirán la vida interna del mismo, siempre utilizando métodos de carácter democrático.

IX.    Que los artículos 90 y 93 del Estatuto del Partido de la Revolución Democrática establecen que el Consejo Nacional es la autoridad superior del Partido en el País entre Congreso y Congreso y que, entre sus funciones se encuentran formular, desarrollar y dirigir la labor política de organización del Partido en el País para el cumplimiento de los documentos básicos y las resoluciones del Congreso Nacional.

X.    Que el artículo 93, inciso a) del Estatuto, establece como atribución del Consejo Nacional, entre otras, formular, desarrollar y dirigir la labor política y de organización del Partido en el País para el cumplimiento de los Documentos Básicos y las resoluciones del Congreso Nacional, así como Organizar el Congreso Nacional y convocar a sus delegados.


En mérito a lo antes expuesto, el Quinto Pleno Extraordinario del IX Consejo Nacional, por unanimidad;


RESUELVE


UNICO.- Se aprueba el documento presentado por el Comité Ejecutivo Nacional denominado “PROPUESTAS PARA FORTALECER AL PRD“ cuyo contenido es del tenor literal siguiente:


PROPUESTAS PARA FORTALECER AL PRD

En las elecciones del pasado siete de junio, los ciudadanos expresaron de diversas maneras su inconformidad con un sistema político que ha agravado la situación económica de la mayoría de la gente, sumido al país en el estancamiento, no ha producido los empleos que se necesitan, ha provocado el crecimiento insultante de la pobreza y ahondado el deterioro de la vida pública con hechos de corrupción escandalosa y el crecimiento de la inseguridad y la violencia con el consecuente debilitamiento  de las instituciones del Estado Mexicano.

Lo grave para nosotros fue que en vez de capitalizar ese voto de castigo contra el stablishment, también fuimos castigados en una gran parte de los estados del país al ser percibidos como parte del status quo.

Esta inconformidad social, se manifestó a través del voto por candidaturas independientes, por otros partidos progresistas y de izquierda y en menor medida, por el llamado al voto nulo. Aunque la suma de los votos de la izquierda iguala a los del PRI, debido a que nos presentamos por separado ante el electorado, aquél alcanzó la mayoría de las diputaciones federales y de las candidaturas locales. Esta división constituye uno de los elementos de la crisis política del campo democrático y progresista.

Cabe esperar que este fenómeno social de protesta contra tal situación se profundice en 2018alrededor de la disputa por la Presidencia de la República. El PRD debe impulsar decididamente un cambio verdadero y de fondo en la vida del país.
   
El PRD está obligado a diseñar urgentemente una estrategia integral en la perspectiva de transformar las condiciones sociales y políticas actuales y construir una agenda vinculada a sociedad civil hacia las elecciones presidenciales del 2018, las doce elecciones para gobernador y una intermedia local en el 2016, así como las del 2017, en la cual la más importante será  la elección para gobernador en el Estado de México.

Sin menoscabo de nuestras intenciones por contribuir a reformas importantes que le sirvieran al país, la participación del PRD en el Pacto por México, con el gobierno de Peña que no modificó aspectos esenciales de su proyecto neoliberal, generó confusión en el electorado, sobre todo en los sectores progresistas y de izquierda y nos afectó en varias regiones del país.

El PRD debe oponerse de manera firme a las políticas económicas neoliberales impulsadas por el gobierno de Peña Nieto que han provocado mayor desigualdad y el debilitamiento del tejido social sin brindar esperanza para las nuevas generaciones, especialmente la Reforma Energética PRIvatizadora y entreguista que denunciamos e impugnamos. Hemos impulsado acciones para combatir a fondo la corrupción, al igual que la errónea estrategia gubernamental de combate a la delincuencia, que continua utilizando a los militares en labores de policía, ocasionando una crisis de violencia y de derechos humanos y vulnerando libertades fundamentales; amén de que no se han dado pasos para desaparecer los resortes financieros del crimen organizado (la fuga del Chapo Guzmán, es la expresión más escandalosa).

Sin embargo, nuestro Partido no pudo presentarse como una opción real y atractiva de una izquierda que ofrece cambios de fondo; esto obedece a varios factores, uno de los cuales han sido prácticas y lastres en la vida interna del PRD que no fuimos capaces de atender y resolver a tiempo, lo cual llevó a que amplios sectores de la sociedad nos identificaran como si fuéramos lo mismo que los otros partidos que defienden la continuidad de  esta lamentable situación de empobrecimiento, exclusión social y ausencia del Estado de derecho.

Por ejemplo, la Dirección Nacional del PRD no articuló una relación estrecha con los gobiernos locales emanados de sus filas para discutir y acordar con ellos los grandes lineamientos y acciones importantes de políticas públicas. Nuestros gobernantes no fueron observados por la Dirección Nacional para verificar el cumplimiento de los compromisos hechos en campaña. Además de que invariablemente las direcciones estatales quedaron subordinadas a estos gobiernos.

Los grupos parlamentarios, en el Congreso Federal y particularmente en los congresos estatales, no han sido sujetos de un seguimiento y vigilancia de su actuación, ni por la Dirección Nacional, ni por las direcciones estatales. Terminaron actuando como si fueran autónomos del Partido y, en un número importante se sometieron a los intereses de los gobiernos de partidos contrarios al PRD, tomando decisiones, como la aprobación de las cuentas públicas y otras medidas claramente antipopulares, lo cual provocó un descrédito social de la imagen pública de nuestro partido.

Lo mismo sucedió con una buena cantidad de direcciones estatales que han estado actuando en función de gobernadores de otros partidos, como si fueran las expresiones (o supuestas corrientes políticas) de estos. Ello derivó en un abandono de la vida interna y externa del PRD, provocando un retroceso político y electoral  en más de la mitad de los estados del país.

Por ello, proponemos la conformación de dos comisiones de elaboración y definición de políticas públicas y programáticas que sean vinculatorias para todos los gobiernos y legisladores emanados del Partido; una comisión que determine la política económica y los temas concurrentes a ésta, y otra comisión que defina la postura del partido en materia de régimen político, que incorpore temas sobre la gobernabilidad, la democracia representativa y participativa, la seguridad, la justicia, los derechos humanos, el combate a la corrupción y a la impunidad, entre otros factores de gobernanza.

También durante varios años nos hemos aislado de la intelectualidad progresista, democrática y de izquierda del país; no fuimos portadores, salvo en contadas ocasiones, de las causas más sentidas de la sociedad y caímos en un pragmatismo electoral que nos llevó a postular candidaturas cuestionadas socialmente y que derivaron en hechos tan brutales como el de Iguala Guerrero, lo que ocasionó la crisis moral y política que haya padecido el PRD.

Otro elemento a destacar es la diversidad y pluralidad internas del PRD, que han sido una de sus grandes riquezas de origen y las cuales surgieron varias corrientes políticas que se propusieron enriquecer el debate y fortalecer el Partido, terminaron convirtiéndose en grupos de interés y de presión contrarios al interés general del Partido, sacrificando la institucionalidad y sustituyendo a los órganos de dirección bajo el precepto de que “Acuerdo mata Estatuto”.

Todo lo anterior anquilosó al PRD, evitó la formación política, sistemática de militantes y cuadros directivos, truncó lo que debió haber sido una planeación del necesario relevo generacional y cerramos las filas a nuevos militantes y personalidades de la sociedad, misma que no ve atractivos para ingresar o acercarse al PRD al identificarnos como un Partido de corporaciones y en los hechos como parte del status quo.

Está claro que esto no puede continuar. Hemos llegado a un límite. Los resultados electorales son evidentes. Hay que dar ya, impostergablemente un vuelco a esta situación.

Por lo tanto,  proponemos las siguientes medidas:

1.    Debemos ser un Partido de firme oposición, de causas y claras propuestas.

Es preciso reafirmar nuestro carácter opositor y contrastar de manera nítida y contundente con el oficialismo priista, para lo cual debemos impulsar, por lo menos,  las siguientes propuestas:

a.    Evitar que el llamado “presupuesto base cero” afecte la asignación de recursos en programas sociales, de inversión productiva y los destinados a los estados y municipios gobernados por el PRD.
b.    Retomar la exigencia de una consulta ciudadana con el objetivo de revertir las reformas privatizadoras en materia energética.
c.    Incremento al salario mínimo.
d.    Defensa de la educación pública e impulso de una verdadera reforma educativa, de carácter gratuito y de calidad, que respete y  amplié los derechos del magisterio. Incremento del presupuesto para más y mejores escuelas.
e.    Defensa de las instituciones de salud pública, de los derechos laborales y la preservación de las prestaciones sociales.
f.    Incremento a la inversión pública para la vivienda de interés social.
g.    Combate a la pobreza y la desigualdad.
h.    Sistema Nacional Anticorrupción, Transparencia y Rendición de Cuentas.
i.    Promoción, respeto, protección y garantía de los derechos humanos y libertades individuales y colectivas.
j.    Concretar la Reforma Política del Distrito Federal.
k.    Defensa de los recursos naturales, del medio ambiente y promoción del desarrollo sustentable. Mantener nuestra oposición a la aprobación de la Ley Privatizadora del Agua.
l.    Estrategia de combate a los grupos de la delincuencia de alto impacto que atienda las causas estructurales de la inseguridad, desarticule las estructuras criminales, financiera y de protección política, disminuya la violencia criminal e institucional y recupere la paz.

Esta estrategia debe considerar:
    La implementación del sistema penal acusatorio adversarial en todo el país, y
    una reforma policial auditable con esquemas de capacitación y profesionalización, así como mecanismos de control, rendición de cuentas, transparencia y fiscalización de la calidad de la gestión policial, en la perspectiva de que las fuerzas militares no sigan siendo utilizadas en labores de policía.
m.    Justicia restaurativa para hacer efectivos los derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación integral y a las garantías de no repetición a quienes han sido víctimas de violaciones a sus derechos humanos o víctimas de la violencia criminal, entre las víctimas se deberá considerar a los familiares de personas desaparecidas o de ejecuciones extrajudiciales, a quienes han sufrido tortura, a los migrantes mexicanos en la frontera norte y a los migrantes centro y sudamericanos en la frontera sur y a los desplazados internos por la violencia.
n.    No criminalización de la protesta, en sus expresiones social y política, ni de la actividad periodística o de defensoría de derechos humanos, misma que se ha venido manifestando como parte del modelo de regresión autoritaria.
ñ. Revocación de mandato y eliminación del fuero constitucional y legal para evitar que el mismo sea utilizado por servidores públicos para lograr la impunidad por la comisión de un delito.
o. Aprobar de inmediato las leyes de réplica, sueldos de servidores públicos y publicidad gubernamental;
p.    Establecer una posición clara, fuerte e independiente  de oposición a la profundización de las políticas neoliberales y el autoritarismo en el país.
q.    Generar una línea política, agendas parlamentarias, comunicación y propaganda que plante a nuestro instituto político como una alternativa para la solución de los grandes problemas nacionales.
r.    Orientar la acción y el discurso del PRD para enfrentar la grave crisis que vive el país en materia de crecimiento económico, desigualdad, y pobreza, falta de empleos y el deterioro del poder adquisitivo del saliario, la entrega del petróleo y la soberanía nacional, el rescate del campo y la soberanía alimentaria; e incluso,
s.    Elaborar un proyecto de nueva Constitución Federal.

Debemos ser una alternativa para lograr la seguridad, la paz, el respeto pleno a los derechos humanos; y poner fin a la ola de sangre y violencia, debemos ser la fuerza que combata a fondo la corrupción en todos los niveles e instituciones del Estado Mexicano, comprometidos con la transparencia, la rendición de cuentas, la austeridad en el ejercicio de los cargos públicos.

Cada uno de estos debemos presentar propuestas fundamentadas y trabajadas con expertos y avaladas por la sociedad civil, para estar en mejores condiciones de ganar el debate público y vencer resistencias.

2.    Ser un Partido que acompaña, observa y verifica a sus gobiernos.

La mejor carta de presentación del PRD deberían ser sus gobiernos. Nuestros gobiernos deben contar con los recursos suficientes para dar resultados, promover políticas contra la pobreza y no admitir ningún tipo de discriminación; ser respetuosos y promotores de libertades y derechos, y mantener cercanía con la sociedad.

Los gobiernos del PRD, deben actuar con transparencia y ser intolerantes con la corrupción, para lo cual les exigiremos la implementación urgente de mecanismos independientes para la evaluación del desempeño de nuestros gobiernos, como podrían ser las contralorías ciudadanas y en donde ya existen, impulsar su funcionamiento real. En materia de fiscalización se tomen las medidas legales necesarias para que los órganos auditores en las entidades sean plenamente autónomos respecto de los gobiernos, y sus titulares surjan de propuestas formuladas por organismos de la sociedad civil.

Será motivo de cancelación inmediata de la afiliación al PRD, a cualquier servidor público que se vea involucrado en actos de corrupción.

De este proceso deben formar parte nuestros gobiernos municipales, para lo cual debemos fortalecer la política municipalista del partido, mediante un instituto e instancias de coordinación especiales en las que se acuerden plataformas mínimas de referencia para las acciones de gobierno.

La Dirección Nacional del PRD, debe acompañar y conducir, en coadyuvancia con sus gobernantes, estos esfuerzos, teniendo presente la posibilidad de que nuestros gobiernos se vean impactados de diferentes maneras por grupos delincuenciales de alto impacto, desde las amenazas hasta la eventual y lamentable cooptación de servidores públicos vinculados al partido.

En particular, sobre la tragedia de Iguala a partir de una valorización autocrítica, el Consejo Nacional determinó crear una Comisión Especial que realizara un trabajo sobre la postulación y desempeño de José Luis Abarca en Iguala, Guerrero, el Informe de esta Comisión se recibe por este Consejo Nacional con el objetivo de que los elementos de análisis que contiene, sienten la base para abrir al interior del Partido una discusión sobre los mecanismos de vinculación, supervisión y fiscalización de los gobiernos perredistas y ponga sobre la mesa un debate necesario sobre los niveles de connivencia de integrantes de la clase política y de los grupos delincuenciales.

3.    Ser un Partido que vigila y se coordina con sus grupos parlamentarios federales y locales.

La dirección nacional y las direcciones estatales deben velar porque nuestros grupos parlamentarios nacionales y estatales actúen con plena independencia de los gobiernos.

Allí donde no gobernamos, especialmente a nivel nacional, debemos ser oposición que denuncie los abusos del poder, que vigile a la administración pública, que no admita ningún acto de corrupción, que pugne por terminar con la impunidad y ser un contrapeso del Poder Ejecutivo, nunca sus comparsas.

En temas relevantes como el de la revisión y aprobación de las cuentas públicas estatales se debe vincular y sujetar la decisión de los grupos parlamentarios federales y locales a la dirección  nacional del Partido.

En donde somos gobierno, no cabe el sometimiento a nuestros gobernantes, sino el acompañamiento responsable en sus decisiones.

Los grupos parlamentarios del PRD, deben crear las Contralorías Ciudadanas para que vigilen, auditen el uso de los recursos públicos que tienen a su disposición a efecto de que sean manejados con transparencia. Y, en su caso fincar las responsabilidades y sanciones que se deriven de manejos indebidos.

Impulsar la creación de un Observatorio Ciudadano del desempeño de los legisladores perredistas, federales y locales, para dar seguimiento puntual a sus asistencias, sentido de sus votaciones e iniciativas de cada uno de ellos.

Hacer obligatoria la asistencia de todos los legisladores del PRD a sesiones plenarias, de comisiones, comités y otros órganos parlamentarios de los que formen parte, mediante un reporte cuidadoso y puntual de las asistencias, así como su publicación al día siguiente en las páginas de internet de los grupos parlamentarios y del partido. Las inasistencias deben ser pecuniariamente sancionadas por los grupos parlamentarios y los recursos provenientes de las multas deben derivarse a gastos especialmente aprobados por tales grupos en sesión plenaria. De la misma manera, se debe informar de inmediato a través de los mismos medios el sentido del voto de cada legislador. Los dirigentes del Partido que se nieguen a cumplir lo anterior serán sometidos a un procedimiento tendiente a su remoción.

Promover la Conferencia Nacional de Legisladores Perredistas con el fin de armonizar las agendas legislativas e impulsar acciones comunes.
   
4.     Impulsar una amplia política de alianzas.

El PRD debe promover un amplio frente opositor legislativo. Con miras a las elecciones del 2016 y 2017 para enfrentar al PRI y su principal aliado el PVEM; el PRD en los términos estrictos de los resolutivos del XIV Congreso Nacional, “desarrollara las alianzas políticas, sociales, electorales y las coincidencias parlamentarias con otras fuerzas políticas orientadas, principalmente, hacia otros partidos de izquierda, hacia las múltiples organizaciones sociales, civiles y, especialmente, hacia todas y todos los ciudadanos que comparten una identidad democrática, libertaria, progresista e igualitaria, ello con el objetivo e impulsar el Programa del PRD y fomentar el avance de la izquierda en el país.

“Reafirmamos que en la perspectiva actual de nuestro Partido y en las de sus dirigentes nacionales, no existe propósito alguno de establecer alianzas electorales de carácter general ni con el Partido Acción Nacional ni con el Partido Revolucionario Institucional.

“Sólo en determinadas condiciones y para propósitos políticos específicos, se consideraran, excepcionalmente, alianzas electorales más amplias y más allá de la izquierda, pero en ninguna ocasión con el Partido Revolucionario Institucional.

“Nuestras alianzas electorales sólo podrán establecerse, a partir de que estén sostenidas en agendas legislativas y programas de gobierno que prioricen el interés superior del país y de la gente; que tengan carácter social, democrático y progresista, que sean de conocimiento público y que, invariablemente, sean avaladas por la dirección nacional del partido. En estas alianzas casuísticas se deberá considerar, especialmente, en qué medida se beneficiara la vida democrática del país, el avance en el bienestar de la población, el impacto en los propósitos del crecimiento del partido y de su constitución como sólida alternativa de gobierno.

“Igualmente, para este tipo de alianzas no deberemos perder de vista la necesidad de precipitar la alternancia de gobierno en aquellas entidades en donde se mantiene inalterable el régimen de partido cuasi único; la necesidad de debilitar el voto conservador y limitar el margen de maniobra política de la derecha.

“En todos los casos, la dirección del partido, a través del Comité Ejecutivo Nacional analizará y, en su caso, aprobará las alianzas electorales de carácter táctico, estableciendo las condiciones bajo las cuales éstas se podrán llevar a cabo.

“Articular y potenciar el trabajo y posición en función de definiciones políticas claras y de una agenda precisa en el ámbito parlamentario, desplegar nuestra política de alianzas priorizando a las fuerzas de izquierda y la articulación con la sociedad en su conjunto y los movimientos populares.”

En las alianzas debemos poner en el centro los programas y acciones de gobierno con lo que nos comprometemos ante y con la sociedad para que sean verificables y exigibles por los propios ciudadanos; y sean gobiernos eficientes, transparentes de conformación abierta a la sociedad que incluya perfiles ciudadanos idóneos y progresistas en las administraciones.

Los programas y planes de trabajo de los gobiernos de coalición deberán elaborarse con la participación de la sociedad civil y hacerse públicos.

Debemos exhortar a los gobiernos del PRD a que, de acuerdo con sus circunstancias, conformen gobiernos de coalición con un claro signo progresista y de izquierda.

5.     Abrir el Partido a la sociedad.

Ante el evidente divorcio entre la sociedad y la clase política, el PRD debe ser un instrumento abierto y al servicio de la sociedad, que se vincula con los ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil, de los estudiantes, de los Sindicatos, y ambientalistas, es decir abierto a todos los sectores, individuos y organizaciones de la sociedad, y hacer nuestras sus agendas.

La afiliación a las filas del PRD debe ser abierta, libre y accesible a los ciudadanos que decidan incorporarse.

Debemos poner a disposición la mayor cantidad de candidaturas para ciudadanos prestigiados de la sociedad, con perfiles competitivos, identificados con los valores  democráticos y progresistas. Someter todas las propuestas de candidatos a encuestas, evaluaciones y al escrutinio de la sociedad.

Promoveremos la conformación de redes ciudadanas, sectoriales y territoriales, como un mecanismo permanente de vinculación del Partido con la sociedad a través de sus demandas, temas, gestiones e intereses, y como una forma de construcción de ciudadanía. Instituir mecanismos para que afiliados que no pertenezcan a expresión alguna puedan acceder a puestos de dirección.


6.    Ser un Partido que impulse la formación política y el relevo generacional.

La formación política debe ser una actividad permanente que fortalezca y renueve liderazgos de la militancia de mujeres, hombres y jóvenes, enfatizando el relevo generacional y ético que el Partido requiere. Para ello, debemos impulsar la creación de la Escuela Nacional de Cuadros y convocar a los expertos del partido, intelectuales, universitarios y profesionistas para que participen en talleres, seminarios, cursos y diplomados.

El PRD y sus dirigentes deben ser protagonistas del debate público a nivel nacional y en todas las entidades, con iniciativas y políticas públicas que deben explicarse y conectarse con la ciudadanía para darle sentido ético al servicio público.

Retomar las tareas de análisis, investigación, editoriales y de difusión a través de la creación de una fundación del Partido con ese objetivo. Con ello fortaleceremos el impulso del debate de las ideas. Fundamentar públicamente la selección de nuestros funcionarios considerando, entre otros, el perfil requerido para el cargo.


7.    Partido que reivindique, promueva y practique la ética y transparencia.

Una medida urgente es la reforma estatutaria para armonizar administrativa y jurídicamente al Partido con la nueva normatividad en materia de Transparencia. Así mismo actualizar y aprobar el Código de Ética Partidaria.

Fortalecer y darle las mayores atribuciones a la Comisión de Ética del PRD, para convertirla en un instrumento que investigue actos contrarios a la normatividad del PRD y proponga las acciones necesarias para corregir y en su caso sancionar  ese tipo de conductas.

Sanción inmediata a los integrantes de los órganos directivos del Partido que no presenten en tiempo y forma sus informes financieros.

Cancelación de la membrecía partidaria de militantes que hayan participado como candidatos o promotores de Partidos Políticos contrincantes en las pasadas elecciones y en cualesquier otra que suceda.


8.    Partido con órganos de dirección, institucionales y fuertes en todo el país.

Debemos acabar con la práctica de órganos de papel a efecto de que los miembros de los comités y de los consejos deliberen y tomen decisiones libremente en el ámbito de sus atribuciones. Esto es esencial para recuperar y fortalecer nuestra institucionalidad y conformar direcciones fuertes.

La Dirección Nacional debe sustituir de inmediato a las direcciones que están secuestradas por los gobiernos locales. Asimismo, a partir de un urgente análisis estado por estado y con la participación de los dirigentes locales, se tomarán medidas para reestructurar a fondo  las direcciones partidarias en aquellos estados en los que se obtuvo el 5% o menos de la votación, como la designación de delegados especiales o la conformación de Direcciones en las que participen dirigentes nacionales y estatales, según sea el caso, con funciones y facultades que les permitan coadyuvar e implementar un programa de crecimiento partidario para ser una opción política y electoral competitiva.

En ese mismo sentido, deben adoptarse un plan nacional de organización que especialmente tome en cuenta la importancia estratégica que tienen el Distrito Federal y el Estado de México por su densidad política y electoral.

El PRD debe proponerse la inclusión plural en los territorios y el trabajo colectivo e institucional, lo cual significa que los militantes promuevan al PRD ante los ciudadanos.

Las direcciones plurales deben recuperar su rol prominente y asegurarse que haya condiciones para el crecimiento del partido en todo el territorio nacional y terminar con la mediocridad de quienes administran la marginalidad. Liberar a los órganos autónomos de sus yugos facciosos para que hagan valer el Estatuto sobre los acuerdos de facciones.

Conformar consejos consultivos nacional, y estatales en los que participen los principales dirigentes, gobernantes y legisladores del Partido, así como personalidades relevantes de la intelectualidad y la sociedad civil.

Las llamadas corrientes internas del PRD deben reconstruirse sobre nuevas bases para que efectivamente enriquezcan la vida democrática e intelectual de la organización, y dejen de ser grupos de presión y así evitar que sustituyan a los órganos institucionales de dirección del Partido. Así mismo, al asumir un cargo en la Dirección del Partido, dicho funcionario deberá separarse de la corriente interna a la que pertenece y adoptar una figura institucional.

Requerimos incorporar el proceso de la elaboración programática como un asunto estratégico en la construcción y el reposicionamiento del PRD. Le apostamos a la unidad de las izquierdas y la unidad hay que construirla con base a la definición programática y particularmente en la construcción de una plataforma hacia el 2018 que unifique al conjunto de las fuerzas de la izquierda.

El Consejo Nacional deberá PRD mandatar a los Comités Ejecutivos Estatales y Municipales para que informen al Comité Ejecutivo Nacional los nombres de las y los militantes del partido que participaron en las elecciones del pasado 7 de junio por otro partido político, contraviniendo los acuerdos y definiciones electorales para la consolidación electoral de nuestro proyecto partidario.

Por lo anterior y con base al artículo 116, Título Sexto, Del Congreso Nacional, Capítulo Primero, Del Congreso Nacional que a la letra dice: ‘El Congreso Nacional es la autoridad suprema del partido. Sus acuerdos y resoluciones son inatacables y de cumplimiento obligatorio, establece que para todas las organizaciones y órganos del partido.

En ese sentido, el Comité Ejecutivo Nacional presentará al Congreso Nacional una lista de nombres de militantes del partido que participaron como candidatas y candidatos por otros partidos políticos, para que se someta a la consideración del Congreso la cancelación de su afiliación definitivamente.

9.    Debemos ser un Partido que sepa comunicar.

La comunicación es esencial en estos tiempos y el PRD ha dejado mucho que desear en este rubro. Debemos promover de manera permanente nuestras causas y forjarnos una identidad clara frente a la ciudadanía. Es momento de renovación y eso implicar proyectar una imagen fresca, que rebase las reacciones de coyuntura y exprese con nitidez el perfil de izquierda que representamos.

Debemos saber diferenciar nuestros mensajes según las regiones, pues es un hecho que México es diverso y las preocupaciones principales de la población no son las mismas en las distintas regiones del territorio nacional. Lo que ya no puede suceder es improvisar en este aspecto fundamental de la labor política. El tocar intereses poderosos nos ha valido campañas de desprestigio que no hemos sabido contestar con eficacia. La situación obliga al partido a una intensa ofensiva política que de poco servirá si no la comunicamos bien.

Contar con un equipo profesional de comunicación y hacer más eficientes y profesionales todas las áreas de comunicación del Partido. Las comunicación  política está cada vez vinculada a los medios y a las técnicas pero depende en definitiva de los contenidos. El Partido debe impulsar una línea comunicable y sus dirigentes están obligados a dar a conocer el contenido de las posiciones del Partido ante cada situación  o evento. Es de la mayor importancia que el Partido reaccione como tal, oficialmente, ante los más importantes acontecimientos y, al tiempo, genere temas y debates sobre sus propuestas. Para ello, obviamente, deben tenerse propuestas reales y atractivas a la sociedad. Para ello, el Comité Ejecutivo Nacional aprobará en los próximos 45 días un manual de comunicación  que abarque tanto las cuestiones técnicas como las más importantes relacionadas con el dotar de carácter oficial a los pronunciamientos del Partido, la manera de adoptar éstos y el contenido político que les debe caracterizar. Este manual será de observancia obligatoria para todo el país.

MEDIDAS Y ACCIONES URGENTES

El próximo Consejo Nacional del 7 y 8 de agosto de 2015, debe iniciar el balance integral del resultado electoral del 7 de junio, que contemple el diagnóstico organizativo en Entidades en donde no logramos el 5%, los errores con el método de elección de las candidaturas, replantear el modelo de afiliación actual para abrir el Partido y vincularlo a la sociedad, regresar a nuestros orígenes con los ciudadanos, sociedad civil organizada, sectores y movimientos sociales. Actualizar el Programa y nuestra línea política de alianzas para los procesos electorales locales en 13 Estados en el 2016, construir una estrategia electoral y organizativa que nos reposicione ante la sociedad y el electorado con una perspectiva ganadora en el 2018.

Lo anterior debe contemplarse de ser necesario, el cambio de la dirección política del Partido en los tres niveles o anticipar la renovación, previo al 2018.

El Consejo Nacional debe convocar al Congreso Nacional como máximo órgano de dirección política del PRD, a más tardar durante el mes de septiembre de dos mil quince para realizar las reformas estatutarias que acordemos y abordar temas como:

a)    Evaluación y fortalecimiento de los gobiernos Estatales y Municipales;
b)    Políticas públicas de carácter social;
c)    Agenda legislativa;
d)    Gobiernos de coalición de izquierda en donde gobernamos como PRD;
e)    Línea Política y Política de Alianzas;
f)         Partido frente;
g)    Unidad de las izquierdas y frente amplio opositor; y
h)    Formas de coordinación política del Partido con sus grupos parlamentarios en ambas cámaras del Congreso de la Unión y Legislaturas Locales.


Notifíquese.-    Al Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática, a los Comités Ejecutivos Estatales y Municipales, así como a los órganos del partido para los efectos legales a que haya lugar.

Publíquese.-
    En los estrados y en la página de internet de este Consejo Nacional, para que surta sus efectos legales y estatutarios.


Así lo resolvió el Quinto Pleno Extraordinario del IX Consejo Nacional, efectuado los días 07 y 08 de agosto de 2015.  


ATENTAMENTE
¡DEMOCRACIA YA, PATRIA PARA TODOS!
LA MESA DIRECTIVA DEL IX CONSEJO NACIONAL
DEL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA


ÁNGEL CLEMENTE ÁVILA ROMERO
PRESIDENTE



BEATRIZ ADRIANA OLIVARES PINAL VICEPRESIDENTA

   
GABRIELA QUIROGA ANGUIANO
VICEPRESIDENTA




IVÁN TEXTA SOLÍS
SECRETARIO    NATALIE BERMÚDEZ MOLINA
SECRETARIA

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